El estilo de “jardín francés” se caracteriza por cumplir con la utilización del agua, las singulares formas con las que se moldea los arbustos, la geometría y la imposición de la perspectiva.
Los espacios están inspirados en la búsqueda de la perfección simétrica y de una perspectiva guardada por tilos, robles, cerezos, hayas, álamos o fresnos. El eje visual que propone la perspectiva de un jardín francés pretende hacer sentir su rango de absoluto: su principio, en el castillo; y el fin, en el infinito.
Obviamente sostener esta disposición requería extensiones de superficie más que importantes, para lograr el objetivo, que con las escalas utilizadas, parezcan jardines interminables e impactantes.
Los objetos de referencia más importantes son las fuentes, estanques y canales. Las estatuas heredadas del estilo italiano, también se utilizan. Uno de los aspectos más exóticos del estilo francés es la aparición de pavos reales sueltos.
Los parterres son especialmente coloridos y sus remates y marcos, son auténticas piezas de mobiliario vegetal.
La concepción paisajística que reúne el jardín de estilo francés, persigue los detalles hasta alcanzar escalas monumentales.
Vía | plantasyhogar
Imagen | natural