El manzano. Famoso en el mundo entero
Este árbol es originario de Asia occidental y cultivado como silvestre. Prefiere los climas fríos y las regiones continentales y norteñas. Además de su conocidos y carnosos frutos, posee flores blancas de gran belleza y prolongadas.
Es verdad que la reproducción o multiplicación de manzanos, demandan algunas exigencias y precauciones. Comenzando con que el momento propicio para plantarlo es en el de mayor letargo anual.
Según la variedad de manzano del que se trate, lo ideal es realizar hoyos amplios y a distancia apropiada. Pese a que la poca distancia al plantarlos optimiza la densidad de plantación, hay que tener en cuenta que la proximidad excesiva genera menos sol y ventilación en todo el conjunto de plantación.
El imprescindible contar con un suelo rico en nutrientes. Que se encuentre bien labrado y aireado, que nos garantice un óptimo drenaje.
Dentro de su ciclo evolutivo, encontramos que el manzano en su juventud (de 0 a 3 años) no produce frutos, sólo madera y hojas.
Los frutos comienzan en lo que se denomina su entrada en producción (del 2º al 6º año).
A partir del 6º año hasta los 15, es la edad adulta. Hay un equilibrio entre fructificación y producción de madera.
En su vejez (de los 15 a los 20 años), produce poca madera y poco fruto.
Son árboles de frío. Para que florezcan en forma correcta, deben pasar al menos 800 horas a temperatura de menos de 7ºC. Por eso no funcionan en regiones tropicales.
Imagen | jardineria

- Categorias: Arboles, Consejos y Cuidados, Decoración, Jardín, Jardín de invierno, Plantas de Exteriores



Comentarios: