Jardinería para niños
Los niños están siendo constantemente bombardeados con publicidad de comida rápida poco saludable. Con todo esto en mente, una buena manera de enseñarles sobre hábitos de alimentación saludables, es enseñarles cómo cuidar y cultivar sus propios alimentos en una huerta.
En la huerta, se pueden desarrollar un montón de proyectos donde a los niños se les puede enseñar acerca de nutrición, naturaleza, reciclaje y jardinería orgánica.
Cultivar brotes de soja es una manera rápida de tener cosas comestibles, ya que en tan solo unos días, los niños podrán cosechar los frijoles y prepararlos en una ensalada, un sándwich o simplemente, comérselos tal como vienen. Esto también pueden hacerlo con la alfalfa, los berros y las semillas de los guisantes.
Coloquen las semillas en un recipiente limpio, de boca ancha y en la boca del envase, coloquen una malla porosa, a través de la cual pueda pasar el agua y el viento, pero no las semillas. Remojen las semillas durante la noche en un poco de agua y a la mañana siguiente, escurran el exceso de agua y coloquen el frasco en una habitación luminosa, cerca de la ventana. Un par de veces al día, mojen, filtren y dejen las semillas a la luz, en un par de días las semillas brotarán y estarán listas para comer.
Para adornar el jardín infantil, rellenen un calcetín viejo con semillas de césped en el extremo y tierra de hojas de relleno. En la parte externa de la calceta, peguen botones a modo de ojos y boca en la calceta. Mantengan esta pelota de calcetín encima de la huerta mojada y a la luz. En pocas semanas verán cómo le comienza a crecer pelo, dando a la huerta un aspecto muy divertido, que además servirá a los niños para que aprendan a mantener su césped…o mejor dicho la cabellera de su calcetín muñeco, recortado con la forma que deseen.
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