Tradicionalmente se usaban macetas y maceteros de barro,un material poroso y resistente que además daban un aspecto rústico, o natural. Pero poseían ciertos inconvenientes como la fragilidad, el costo, que se eleva según se eleva el volumen de la planta y que las sales minerales del abono terminan por acumularse en las paredes internas, pudiendo afectar a las raíces.

Lo que buscamos normalmente al elegir una maceta, es que tenga solidez, para aguantar un peso que puede ser muy variable, y un aspecto que pueda ensamblar con la estética del jardín, terraza o el lugar en la que pensemos ubicarla.

Hoy en día, la industria del plástico nos permite disponer de macetas o contenedores más económicos, ideales para los transplantes no definitivos tras el nacimiento del plantin. Favorenciendo la comodidad, por la plasticidad del material y su ligero peso; ya que los contenedores de arcilla u hormigón, representan muchas veces riesgo de rotura.

En muchos edificios de oficinas, y hospitales, podemos ver macetas autorregantes,macetas modernas que con un depósito en su parte inferior aportan agua al substrato según la sequedad del mismo, la mayoría están realizadas en plásticos tipo ABS y polímeros más rígidos, incluso se recubren de láminas metálicas para embellecerlas.

Si el objetivo es la decoración del jardín, contamos con muchos materiales: madera, hormigón, plásticos,ladrillos, bloques de construcción.
Como pueden observar hay para elegir, sólo depende de nuestro gusto y creatividad.

Imagen: webdelacasa