Plantas carnívoras
Estas plantas, son otro grupo bien diferenciado en el mundo vegetal. obtienen la mayor parte de sus necesidades de alimento mediante la captura de animales, siendo los más habituales insectos y artrópodos. Las plantas atraen y atrapan a sus presas de las que absorven los nutrientes que necesitan.
Las plantas carnívoras se encuentran en lugares donde el suelo es pobre, donde hay una gran carencia de nitrógeno, normalmente en tierras ácidas y pantanosas. o regiones tropicales por lo que requieren un hábitat bastante húmedo.

Los primeros conocimientos sobre estas plantas, datan del año 1875 y fueron descubiertos en los escritos que dejó Charles Darwin. A partir de aquí se han estudiado al rededor de 625 especies.
Estas plantas “cazan” por diferentes clases de trampas: pelos pegajosos, cepos, cucuruchos, vejigas de succión. Se alimentan mayormente de insectos y rara de vez de otros animales como pequeñas aves, escorpiones, gusanos, o pequeños roedores. Cuando el animal queda atrapado se estimula la secreción de jugos que lo van desintegrando, este proceso puede durar varios días.
Cuando se cultivan en el exterior, ellas mismas obtienen el alimento necesario para nutrirse (mediante insectos). Si se cultivan en el interior será conveniente proporcionárselo de manera manual, si bien hay que alimentarlas sólo con insectos. Otro tipo de alimento acabará pudriéndose en sus trampas terminando también con ella.

Se las debe regar con agua de lluvia, preferentemente, o agua destilada o acidificada. Las sales de calcio o el cloro que contiene el agua de la canilla acabarían por matar la planta.
En su mayoría, estas plantas precisan la infaltable presencia del sol, para poder sintetizar los pigmentos que necesitan. Pocas son las que toleran temperaturas por debajo de 0ºC, la mayoría prefieren temperaturas entorno a los 20ºC para desarrollarse bien.
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Los métodos de riego
Existen diversos métodos para regar las plantas. Las macetas pueden ser regadas desde arriba, por abajo con un plato o por inmersión.
El “riego por inmersión”, es además de un práctico procedimiento de urgencia para revivir una planta seca, un buen método para las plantas en cestos colgantes y los tiestos pequeños en verano.
Este consiste en introducir la maceta en un recipiente con agua (recipiente donde quepa la maceta con comodidad) y mantenerla así por varios minutos, hasta que dejen de salir burbujas. Luego escurrir el agua sobrante y pulverizar las hojas.
Si la tierra de la maceta está muy seca, se la puede ir aflojando durante la inmersión con un tenedor.

Hay plantas que es mejor que sean regadas por el llamado “Metodo del platito”. Consiste simplemente en poner la maceta sobre un plato o cuenco con agua durante un rato y una vez que se ha absorbido por capilaridad, se retira.
Este sistema no compacta el sustrato, pero queda con el tiempo un exceso de sales de los fertilizantes en superficie que cada tanto habrá que lavar con un riego abundante.
Estas son algunas de las especies que deben ser regadas utilizando este método:
- Afelandra
- Azalea
- Begonia de flor
- Begonia rex
- Brezo
- Ciclamen
- Culantrillo
- Espatifilo
- Nefrolepis o Helecho espada
- Violeta africana o Saintpaulia
Luego encontramos el “riego por goteo automático” muy buen sistema para macetas y jardineras, especialmente si vas a ausentarte. Coloca 1 gotero en los tiestos pequeños y 2 en los grandes y jardineras.
Se venden unos kits fáciles de montar que se conectan a un grifo con un programador de riego para regular los días de la semana que debe regar y el tiempo. Ahorrarás más agua y tiempo que usando una manguera o regadera.
Y para finalizar, el conocido y siempre utilizado riego desde arriba, realizado con la regadera o cualquier recipiente de nuestra comodidad, humedeciendo la tierra desde su superficie.
Al margen de que riego elijas para tus plantas, hay que recordar siempre, que con el riego es mejor quedarse corto que pasarse. El exceso produce pudrición y muchas veces no podemos remediarlo.
Desde esjardineria.com te deseamos mucho éxito con esta cautelosa tarea.
Imagen: jardineria
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Aprendiendo tips para regar las plantas
Este artículo es continuación de: Cómo regar las plantas, más consejos
A continuación algunos consejos para tener en cuenta:
La planta que tienen muchas hojas y grandes consumen más agua. Y en épocas de crecimiento y floración, todas necesitan más.
Las mismas plantas en maceta precisan más riego que si están plantadas en la tierra del jardín.
Las macetas de plásticos retienen el agua durante más tiempo por lo que deben regarse con menos frecuencia.
Las macetas de barro pierden más agua al ser porosas.

Da óptimos resultados llenar la regadera por las noches, o un recipiente que sirva para que el agua esté a temperatura ambiente cuando se riegue por la mañana las plantas de interior. Al dejar reposar durante la noche el agua pierde el cloro por evaporación.
Si las plantas se encuentran en lugares secos y soleados, conviene regarlas con más frecuencia; por el contrario, si se encuentran en interiores frescos y con poca luz no es necesaria tanta agua.
No mojar las flores porque duran menos.
Verificar que la maceta drene bien, que salga el agua por los agujeros inferiores cuando se riega Para conseguir un buen drenaje, se puede colocar en el fondo de la maceta: grava, trocitos de cerámica, arcilla expandida, etc…
Hay plantas que precisan un riego abundante, otras regular y otras bajo. Dentro de las de riego abundante encontramos: Culantrillo, Azalea, Hortensia, etc.. Los Cactus y las Plantas Crasas necesitan poco riego y en invierno nada.
Algunas especies tienen una época de reposo en el año, que puede ser el invierno. Esto significa que su riego debe ser mínimo o incluso nulo.
El riego continuado de las macetas va lavando los nutrientes minerales que toman las plantas (Nitrógeno, Potasio, etc.). Esto supone un empobrecimiento del sustrato, además de los posibles encharcamientos.
Esperamos desde esjardinería que podamos ayudarlos con estas sugerencias.
Imagen: flickr
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Cómo regar las plantas, más consejos
Este artículo es continuación de: Cómo regar las plantas
El método más típico para conocer cual es el grado de humedad de la planta, es más que sencillo: meter el dedo y notar si está seco o húmedo. Otros, tienen por costumbre clavar en la tierra un lápiz y al sacarlo, ver si ha quedado mucha tierra adherida en él; eso significa que la tierra permanece húmeda.
También podemos tener en cuenta levantar la maceta, ya que es diferente el peso, con agua o sin ella. ¡Atención! Que a veces la capa superior de tierra de la maceta puede estar seca mientras que el fondo contiene agua estancada y más riegos serían perjudiciales.

Existen en el mercado instrumentos medidores de humedad que se clavan en la maceta y sirven como orientación. Esta es una opción, para aquellos que quieran datos más específicos y no se tengan confianza, con sostener éstas observaciones.
Mirar con frecuencia el aspecto de la planta en general, de las hojas, las flores. De este modo podemos detectar rápidamente los síntomas de falta de agua o de exceso.
El síntoma más típico de exceso de agua es que las hojas se vuelven amarillas y luego caen. Se mueren muchísimas más plantas por exceso de agua que por sequedad.
Cuando les falta agua, algunos de los síntomas son, que las hojas tienen un color apagado y sin brillo. O se abarquillan, se quedan lacias o caen.
Hay que recordar, que no es lo mismo una tierra húmeda que empapada. Con el agua, siempre es mejor quedarse corto que pasarse. Ante la duda, es mejor no regar y esperar un par de días.
La cantidad de agua que una planta necesita depende de sus exigencias individuales, del sustrato, de la cantidad de luz que recibe, de la temperatura y de la humedad del aire.
¿Cómo hacemos para recuperar una planta excesivamente regada?
Para intentar recuperarla, se puede sacar con sumo cuidado el cepellón de la maceta. El cepellón es el conjunto de las raíces y la tierra, por el cual la planta queda enraizada. Mediante este sistema se conserva perfectamente y permite ser transplantada.

Luego envolverlo en varias capas de papel de cocina absorbente. Dejarlo envuelto durante 24 horas. Si se empapan las hojas, cambiarlas por otras nuevas. Por último meter la planta en la maceta y no regarla durante varios días.
1º imagen : flores
2º imagen: pindstrup
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Cómo regar las plantas
Un factor más que importante para que nuestras plantas vivan saludables, es el riego. Pero es una tarea que no se debe realizar al azar. Hay que tener en cuenta diversos detalles.
El riego, depende de las condiciones particulares de cada planta y lugar. Por ejemplo si son plantas de exterior o interior. Para no ocasionarles daño, debemos conocer la cantidad de agua que éstas requieren, al igual que saber cual es el momento adecuado para hacerlo.

Cada especie requiere mayor o menor cantidad de agua. Por lo que sería interesante, informarse en el lugar donde re realiza cada compra, cuánta cantidad hay que suministrar.
No es conveniente regar las plantas de manera automática cada cierto tiempo, sino que antes de hacerlo, es conveniente revisar el estado de la tierra y comprobar si ésta se encuentra o no, húmeda.
En el caso de que conserve cierto grado de humedad, no hay que excederse en el riego, ya que le podemos ocasionar problemas en la salud a la planta. Lo óptimo es suministrar el agua necesaria y no volver a hacerlo hasta que la tierra esté seca, ya que hacerlo de un modo frecuente y en pequeñas cantidades es perjudicial.
Es recomendable regar más seguido las plantas jóvenes (en crecimiento), normalmente las recién plantadas necesitan más agua que las que ya están establecidas. Las delicadas y de hojas pequeñas y aquellas que estén situadas en algún lugar cálido de la casa, como cerca de una ventana.
Durante el verano, se les debe suministrar más agua. Aquellas que no posean flores y que tengan hojas fuertes y gruesas (llamadas también carnosas), necesitan menos agua; así como las que se encuentran plantadas en tierra que conserven bien la humedad.
El mejor momento del día para regar es la mañana, tienen todo el resto del día para absorberla. Si el riego se realiza durante la noche, es posible que la planta sufra exceso de humedad y comience con problemas de hongos.
Este artículo continuará en: Cómo regar las plantas, más consejos
Imagen: flickr
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