Tener árboles de manzano en el jardín es algo agradable, estético y beneficioso para la alimentación familiar.
Para mantener los árboles de manzano, una de las medidas preventivas por excelencia es la poda. Podar los árboles de manzano promueve la circulación de aire y tiene una serie de efectos secundarios positivos.
Hay muchas enfermedades, como el moho polvoriento, que son causadas por la humedad y la mala poda. Cuando aumenta la circulación de aire a través del árbol, también se estarán asegurando que la utilización de cualquier tipo de fungicida o pesticida cubrirá todo el árbol y sus frutas.
Cuando el árbol de manzano ha sido infectado por hongos, hay que podar rápidamente todas las ramas y frutos enfermos a fin de evitar que los hongos se propaguen.
Los fungicidas son una excelente arma para prevenir las enfermedades del árbol de manzana. Un aerosol muy útil es el elaborado a base de azufre, que se utiliza con frecuencia por los jardineros apenas comienzan a aparecer los capullos rosados, evitando que aparezcan muchas de las principales enfermedades, incluyendo el polvo de moho, la sarna de manzana y varias otras enfermedades causadas por los hongos.
Entre la poda y el uso de fungicidas, los árboles debieran permaneces saludables y tener abundantes frutas. Hay variedades de árboles que son más resistentes a las enfermedades que otras, cosa que no quiere decir que un tipo de árbol deba cuidarse más o menos que otro. Yo diría que hay que prevenir y cuidar los árboles con igual esmero independiente de que sean más o menos resistentes. En este sentido, un calendario de mantención mensual no viene nada mal.